Lapis, Chile y Mi Toquicura
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Ir lejos no siempre es fácil, incluso por períodos cortos, pero siempre es bueno, especialmente cuando ya somos mayores y tendemos a ser menos flexibles.
Pero se aprende, siempre y mucho.
Yo aprendí a hacer algo que pensaba imposible y que al principio no me daba muchas esperanzas.
Hay que recordar que, como con todos los trabajos manuales, hay que darse tiempo, y luego hay que darle tiempo a la cabeza para que se alinee con las manos, y luego hay que esperar todavía 🤣, se sabe que la paciencia es la virtud de los fuertes.
Ahora soy capaz de sacar de una roca la forma que quiero, resaltar algunas partes, refinarla, pulirla. Y me hice mi Toquicura (ver publicación anterior)
Claramente, la piedra tenía que ser la correcta, así que elegí el lapislázuli, que es la piedra de Chile y también tiene efectos beneficiosos, lo cual me viene muy bien.
El lapislázuli promueve la sabiduría y la honestidad, ayuda a la autoafirmación y estimula la intuición y la concentración, es útil para miedos inconscientes, calma y ayuda a superar el estrés, promoviendo la paz interior y liberando de la negatividad.
Yo en el lapislázuli veía el cielo de Chile, tan límpido
este es mi curso
Escuela Pamela de la Fuente, Santiago, Chile